miércoles, 26 de junio de 2013

Luz verde del Tribunal Supremo al Reglamento de la "Ley Sinde-Wert"

Wikimedia (Cberbell)

El viernes pasado se hicieron públicas las dos sentencias de la Sala de lo Contencioso-administrativo del Tribunal Supremo, de 31 de mayo de 2013, desestimatorias -en lo fundamental- de los recursos interpuestos contra el Real Decreto 1889/2011, de 30 de diciembre, por el que se regula el funcionamiento de la Comisión de Propiedad Intelectual.

La interposición misma de estos recursos por parte de la Red de Empresas de Internet y de la Asociación de Internautas, enfatizó la importancia que encerraba el nuevo sistema de medidas arbitrado para la salvaguarda de los derechos de propiedad intelectual mediante la interrupción de un servicio de la sociedad de la información o la retirada de contenidos.

En esencia, para ambas asociaciones, un sistema que atribuye a un organismo de carácter administrativo la potestad de poner veto a lo que se “cuelga” en la red, debería considerarse nulo por vulnerar el derecho constitucional a la tutela judicial efectiva, la libertad de expresión, la interdicción de la arbitrariedad y ser contrario a los principios del derecho administrativo sancionador. 

Sin embargo, el Alto Tribunal ha confirmado con estas dos resoluciones la legalidad del sistema instaurado en el artículo 158.4 TRLPI y desarrollado por el citado Real Decreto. Haciendo una ponderación de los intereses y libertades implicados, el Tribunal Supremo entiende que la configuración reglamentaria de este sistema de salvaguarda de la propiedad intelectual no resulta desproporcionado ni supone una restricción indebida de los derechos de los ciudadanos. 

Merece la pena destacar, de entre los fundamentos jurídicos del Tribunal, el siguiente argumento, que cito textualmente:

“Ciertamente resulta difícil vulnerar o restringir la libertad de expresión cuando se defiende, precisamente, a los creadores de los contenidos, en definitiva, a los titulares del derecho a la propiedad intelectual, si tenemos en cuenta que este tipo de propiedad se integra por los derechos de carácter personal y patrimonial, que atribuyen al autor la plena disposición y el derecho exclusivo a la explotación de la obra, sin más limitaciones que las establecidas en la ley, ex artículo 2 de la Ley de Propiedad Intelectual. Y recordemos que el derecho a la producción, creación artística, científica y técnica, reconocido y protegido por el artículo 20.1.b) de la CE, no es sino una "concreción del derecho --también reconocido y protegido en el apartado a) del mismo-- a expresar y difundir libremente pensamientos, ideas y opiniones" (STC 153/1985, de 26 de noviembre).

lunes, 10 de junio de 2013

Actualidad del Convenio de Berna, con la doctrina española como referente


En los tiempos convulsos del Derecho de autor actual nada mejor que volver la vista atrás y buscar asideros en la fuente de donde brotaron para los autores no pocos ríos, afluentes y manantiales. En épocas en que la Ciencia parece circunscribirse a los linderos microscópicos de un mensaje twittero de 140 caracteres o a las reducidas fronteras de un post en un blog de actualidad, bueno será que nos quitemos el sombrero ante las verdaderas aportaciones científicas.  

Un grupo de profesores y expertos españoles en derechos de autor, con el maestro Rodrigo Bercovitz a la cabeza, acaban de publicar un Libro de Comentarios al Convenio de Berna que analiza precepto a precepto, a lo largo de casi 1.700 páginas, los entresijos de un texto capital en la historia de la protección de la propiedad intelectual.

Cabe recordar que la importancia extrema de este Convenio quedó bien patente con el tributo que le rindió, entre tantas otras iniciativas internacionales o comunitarias, el Acuerdo ADPIC alcanzado en el marco de la Organizacion Mundial del Comercio. Este organismo se decantó por adoptar Berna como marco jurídico de referencia para todos los países.

La doctrina internacional, sin embargo, no había estado a la altura de las circunstancias. Sin perjuicio de algunas aportaciones aisladas, faltaba tal vez una obra específica que hiciese justicia al tamaño de las aportaciones de Berna. Esta laguna viene a cubrirse ahora con este libro de raigambre española.

En los Comentarios, que han sido editados por Tecnos, colaboran hasta 15 estudiosos de extracción universitaria y con una acreditada experiencia en el campo de los derechos de autor, tales como Pilar Cámara, Ignacio Garrote, José Carlos Erdozaín, Nazareth Pérez de Castro o Rafael Sánchez Aristi. Es un motivo de satisfacción señalar que entre estos autores se encuentra la Dra.en Derecho Patricia Mariscal Garrido Falla, abogada de ELZABURU, responsable de las glosas a dos de los artículos del Convenio.

En tiempos de tribulaciones y dudas, no está de más entonar un "larga vida al Convenio de Berna" y recrearse en las páginas de este trascendental estudio para saber de dónde venimos y -por qué no decirlo también- para dilucidar de la mano de nuestros mayores adónde queremos ir.



Visite nuestra página web: http://www.elzaburu.es/




lunes, 3 de junio de 2013

Stravinski, el escándalo en el arte y la música en Internet

Entre las efemérides más curiosas que celebramos este año destaca el centenario del estreno en París, un 29 de mayo de 1913, de "La consagracion de la Primavera". La premiere había despertado una espectación inusitada, pues el ballet aglutinaba no pocas figuras de la época: el compositor Stravinski, el coreógrafo Nijinski, el pintor Nicolai Roerich y el director de orquesta Monteaux. 

Si la fecha ha pasado a los anales de la historia de la cultura no ha sido por la importancia en sí de la obra sino por el escándalo mayúsculo que se generó en el patio de butacas ante la novedosa propuesta musical que la partitura entrañaba. Las risas y burlas que arrancaron tras los primeros compases del preludio desembocaron en un alboroto tal que hizo que el propio compositor tuviera que levantarse y buscar refugio entre bastidores. Allí tuvo que agarrar de la camisa a Nijinski, quien preso de ira se disponía a lanzarse sobre el escenario para poner fin al tumulto. "Un jaleo espantoso", en palabras del compositor de El pájaro de fuego.
Comentarios del New York Times sobre el estreno.
Extraído de Wikipedia:  http://en.wikipedia.org/wiki/The_Rite_of_Spring