viernes, 22 de mayo de 2015

El Tribunal General considera que es hora de poner límite al alcance de protección de la marca de relojes SWATCH

Via Wikimedia Commons
El Tribunal General ha dictado hace 72 horas una sentencia (Caso T-71/14) por la que confirma la concesión de la marca SWATCHBALL, depositada por la empresa PANAVISION EUROPE, para productos y servicios propios de una empresa dedicada a la fabricación y comercialización de equipamiento fotográfico y cinematográfico (clases 9, 35, 41 y 42). La peculiaridad de la solicitud es que expresamente se excluían productos y servicios relativos al control de tiempos o cronometraje.

SWATCH AG, la reputada empresa Suiza de relojes, formuló oposición al entender que la nueva marca era incompatible con sus registros de marca prioritarios SWATCH, así como un intento de aprovecharse de la reputación ajena. También se invocaba que la marca SWATCHBALL causaba un perjuicio para el carácter distintivo y la reputación de la marca prioritaria.

El Tribunal reconoce que existe una similitud entre las marcas confrontadas, así como el carácter notorio y la reputación de las marcas SWATCH. Sin embargo, considera que para que la prohibición de registro del art. 8.5 del Reglamento 207/2009 opere es necesario que el publico relevante entienda que existe una conexión entre las dos marcas, de tal forma que sin la concurrencia de ese vínculo no puede haber aprovechamiento indebido o perjuicio a la reputación o al carácter distintivo de la marca prioritaria.

Aunque aprecia el Tribunal que hay factores que revelarían la concurrencia de ese vínculo (similitud de marcas y reputación de la marca SWATCH), considera que su existencia se diluye cuando se examina la diferente naturaleza de los productos y servicios de las marcas controvertidas (máxime si se tiene presente la limitación efectuada por PANAVISION); cuando se repara en los diferentes canales de distribución y segmentos de mercado; cuando se advierte que los productos no entran en competencia y no son intercambiables; pero, sobre todo, cuando se constata la existencia de dos públicos relevantes diferenciados: el público general en el caso de los relojes SWATCH y un público mucho mas especializado en el caso de los productos y servicios de PANAVISION.

Es más, el propio Tribunal considera que aún cuando es probable que el público especializado de los productos de PANAVISION conozca también los productos de la marca SWATCH, no es previsible que llegue a establecer un vínculo entre unos y otros, entre las marcas SWATCHBALL y SWATCH.

Esta sentencia nos demuestra que incluso las marcas más reputadas tienen que hacer un esfuerzo a la hora de acreditar la existencia del requisito del vínculo, necesario para que opere la prohibición del art. 8.5, para que la marca notoria y reputada despliegue todos sus efectos.

Autor: Luis Baz


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